Prensa Verde
Prensa Verde es una revista creada por un grupo de estudiantes y profesionales con un sentimiento de compromiso social, con la motivación de trasmitir un mensaje de esperanza, una palabra positiva a través de diferentes medios hacia los jóvenes y sus familias.
Una revista con pocas pretenciones, con su origen en la calle, sabiendo que son sus propias vivencias, preocupaciones y testimonios los que se intentan transmitir. Escapando de una revista de crítica, una que busca ser una ventana para ver las buenas obras, lo mucho o poco que se hace para construir una sociedad mejor. Más justa, menos egoísta.
PUEDES CONTAR CONMIGO, by La Oreja de VanGogh
ÁLBUM: Lo que te conté mientras te hacías la dormida (2003)
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Un café con sal, ganas de llorar,
mi mundo empezando a temblar
presiente que se acerca el final.
No quiero ganar, ahora eso qué más da…
Estoy cansada ya de inventar
excusas que no saben andar.
Y sólo quedarán los buenos momentos de ayer
que fueron de los dos, y hoy sólo quiero creer
que recordarás las tardes de invierno por Madrid,
las noches enteras sin dormir.
La vida pasaba y yo sentía que me iba a morir de amor
al verte esperando en mi portal
sentado en el suelo sin pensar
que puedes contar conmigo.
Nunca hubo maldad, sólo ingenuidad
pretendiendo hacernos creer
que el mundo estaba a nuestros pies.
Cuando el sueño venga a por mi,
silencio voy a construir,
una vida a todo color donde vivamos juntos los dos.
Y sólo quedarán los buenos momentos de ayer
que fueron de los dos
y hoy sólo quiero creer
que recordarás las tardes de invierno por Madrid,
las noches enteras sin dormir.
La vida pasaba y yo sentía que me iba a morir de amor
al verte esperando en mi portal
sentado en el suelo sin pensar
que puedes contar conmigo
para siempre y no puedo evitar
echarte de menos mientras das
la mano a mi tiempo y te vas,
yo siento que quiero verte y pienso…
que recordarás las tardes de invierno por Madrid,
las noches enteras sin dormir.
La vida pasaba y yo sentía que me iba a morir de amor
al verte esperando en mi portal
sentado en el suelo sin pensar
que puedes contar conmigo.
que recordarás las tardes de invierno por Madrid,
las noches enteras sin dormir.
La vida se pasa y yo me muero, me muero por ti
‘Alicia en el País de las Maravillas’
Preocupaciones de un Jefe de Familia
LAS PREOCUPACIONES DE UN JEFE DE FAMILIA, by Franz Kafka
Algunos dicen que la palabra «odradek» precede del esloveno, y sobre esta base tratan de establecer su etimología. Otros, en cambio, creen que es de origen alemán, con alguna influencia del esloveno. Pero la incertidumbre de ambos supuestos despierta la sospecha de que ninguno de los dos sea correcto, sobre todo porque no ayudan a determinar el sentido de esa palabra.
Como es lógico, nadie se preocuparía por semejante investigación si no fuera porque existe realmente un ser llamado Odradek. A primera vista tiene el aspecto de un carrete de hilo en forma de estrella plana. Parece cubierto de hilo, pero más bien se trata de pedazos de hilo, de los tipos y colores más diversos, anudados o apelmazados entre sí. Pero no es únicamente un carrete de hilo, pues de su centro emerge un pequeño palito, al que está fijado otro, en ángulo recto. Con ayuda de este último, por un lado, y con una especie de prolongación que tiene uno de los radios, por el otro, el conjunto puede sostenerse como sobre dos patas.
Uno siente la tentación de creer que esta criatura tuvo, tiempo atrás, una figura más razonable y que ahora está rota. Pero éste no parece ser el caso; al menos, no encuentro ningún indicio de ello; en ninguna parte se ven huellas de añadidos o de puntas de rotura que pudieran darnos una pista en ese sentido; aunque el conjunto es absurdo, parece completo en sí. Y no es posible dar más detalles, porque Odradek es muy movedizo y no se deja atrapar.
Habita alternativamente bajo la techumbre, en escalera, en los pasillos y en el zaguán. A veces no se deja ver durante varios meses, como si se hubiese ido a otras casas, pero siempre vuelve a la nuestra. A veces, cuando uno sale por la puerta y lo descubre arrimado a la baranda, al pie de la escalera, entran ganas de hablar con él. No se le hacen preguntas difíciles, desde luego, porque, como es tan pequeño, uno lo trata como si fuera un niño.
-¿Cómo te llamas? -le pregunto.
-Odradek -me contesta.
-¿Y dónde vives?
-Domicilio indeterminado -dice y se ríe. Es una risa como la que se podría producir si no se tuvieran pulmones. Suena como el crujido de hojas secas, y con ella suele concluir la conversación. A veces ni siquiera contesta y permanece tan callado como la madera de la que parece hecho.
En vano me pregunto qué será de él. ¿Acaso puede morir? Todo lo que muere debe haber tenido alguna razón be ser, alguna clase de actividad que lo ha desgastado. Y éste no es el caso de Odradek. ¿Acaso rodará algún día por la escalera, arrastrando unos hilos ante los pies de mis hijos y de los hijos de mis hijos? No parece que haga mal a nadie; pero casi me resulta dolorosa la idea de que me pueda sobrevivir.
El Clon
EL CLON, by Guido Olivera
Otra vez la misma pesadilla. ¡Otra Vez! Y es que desde ese día ya no puedo dormir tranquilo. Ni siquiera puedo decir quien soy. O… me corrijo, puedo decir quien soy, pero no puedo decir cual de todos.
Me estiro un poco la cara, me levanto un poco las cejas para verme mejor los ojos en el espejo. No encuentro nada fuera de lo normal –sin contar las ojeras que se me están formando por levantarme en mitad de la madrugada cada noche- pero fuera de eso, nada extraño… ¿Tan bien pueden haber echo este trabajo? Claro, una empresa de semejante magnitud no se daría el lujo de permitirme darme cuenta de algo así. Pero no… tiene que ser solo un delirio mío.
¡Maldito sea el día en que pisé ese edificio y firmé el contrato!. Tal vez morí ayer y no me di cuenta… pero mejor así. ¿Quién querría enterarse que murió? Pero no saber si todavía soy el original me esta volviendo loco.
Hace tres días en los que apenas pude dormir un par de horas. Verme a mi mismo es tan traumatizarte… “este será quien lo remplace, señor Vaccari”… es fácil decirlo para esa sonrisita falsa que te ponen las promotoras cuando te quieren vender un producto… ¿y como se yo que no soy ese?
No importa, mañana ya va a ser lunes… ni bien habrá voy a pedir que me lo vuelvan a mostrar… ¿y si hay otro? Deben tener mas de uno supongo…
¡No! ¡No puede ser! Es solamente otra idea mía. ¡Me estoy volviendo loco! Pero que horrible es pensar que cuando muera, nadie se va a dar cuenta, por firmar ese puto papel. Que horrible es auqne sea pensar que el mundo va a seguir girando, que todos siguen como si nada y que ese puto clon va a estar donde yo debería, y que quizá nadie se de cuenta de que no soy yo… o mas bien, si soy… pero no…
¡Ya no lo se! Ni siquiera puedo preguntarle a esa empresa que hizo esa mierda si sigue estando ahí… Ni siquiera tengo el derecho de saber que es, o que fue de mí… ni siquiera tengo el derecho de saber si soy yo la mierda que le estoy quitando el lugar a alguien.


