El Clon
EL CLON, by Guido Olivera
Otra vez la misma pesadilla. ¡Otra Vez! Y es que desde ese día ya no puedo dormir tranquilo. Ni siquiera puedo decir quien soy. O… me corrijo, puedo decir quien soy, pero no puedo decir cual de todos.
Me estiro un poco la cara, me levanto un poco las cejas para verme mejor los ojos en el espejo. No encuentro nada fuera de lo normal –sin contar las ojeras que se me están formando por levantarme en mitad de la madrugada cada noche- pero fuera de eso, nada extraño… ¿Tan bien pueden haber echo este trabajo? Claro, una empresa de semejante magnitud no se daría el lujo de permitirme darme cuenta de algo así. Pero no… tiene que ser solo un delirio mío.
¡Maldito sea el día en que pisé ese edificio y firmé el contrato!. Tal vez morí ayer y no me di cuenta… pero mejor así. ¿Quién querría enterarse que murió? Pero no saber si todavía soy el original me esta volviendo loco.
Hace tres días en los que apenas pude dormir un par de horas. Verme a mi mismo es tan traumatizarte… “este será quien lo remplace, señor Vaccari”… es fácil decirlo para esa sonrisita falsa que te ponen las promotoras cuando te quieren vender un producto… ¿y como se yo que no soy ese?
No importa, mañana ya va a ser lunes… ni bien habrá voy a pedir que me lo vuelvan a mostrar… ¿y si hay otro? Deben tener mas de uno supongo…
¡No! ¡No puede ser! Es solamente otra idea mía. ¡Me estoy volviendo loco! Pero que horrible es pensar que cuando muera, nadie se va a dar cuenta, por firmar ese puto papel. Que horrible es auqne sea pensar que el mundo va a seguir girando, que todos siguen como si nada y que ese puto clon va a estar donde yo debería, y que quizá nadie se de cuenta de que no soy yo… o mas bien, si soy… pero no…
¡Ya no lo se! Ni siquiera puedo preguntarle a esa empresa que hizo esa mierda si sigue estando ahí… Ni siquiera tengo el derecho de saber que es, o que fue de mí… ni siquiera tengo el derecho de saber si soy yo la mierda que le estoy quitando el lugar a alguien.
El Clon
EL CLON, by Guido Olivera
Otra vez la misma pesadilla. ¡Otra Vez! Y es que desde ese día ya no puedo dormir tranquilo. Ni siquiera puedo decir quien soy. O… me corrijo, puedo decir quien soy, pero no puedo decir cual de todos.
Me estiro un poco la cara, me levanto un poco las cejas para verme mejor los ojos en el espejo. No encuentro nada fuera de lo normal –sin contar las ojeras que se me están formando por levantarme en mitad de la madrugada cada noche- pero fuera de eso, nada extraño… ¿Tan bien pueden haber echo este trabajo? Claro, una empresa de semejante magnitud no se daría el lujo de permitirme darme cuenta de algo así. Pero no… tiene que ser solo un delirio mío.
¡Maldito sea el día en que pisé ese edificio y firmé el contrato!. Tal vez morí ayer y no me di cuenta… pero mejor así. ¿Quién querría enterarse que murió? Pero no saber si todavía soy el original me esta volviendo loco.
Hace tres días en los que apenas pude dormir un par de horas. Verme a mi mismo es tan traumatizarte… “este será quien lo remplace, señor Vaccari”… es fácil decirlo para esa sonrisita falsa que te ponen las promotoras cuando te quieren vender un producto… ¿y como se yo que no soy ese?
No importa, mañana ya va a ser lunes… ni bien habrá voy a pedir que me lo vuelvan a mostrar… ¿y si hay otro? Deben tener mas de uno supongo…
¡No! ¡No puede ser! Es solamente otra idea mía. ¡Me estoy volviendo loco! Pero que horrible es pensar que cuando muera, nadie se va a dar cuenta, por firmar ese puto papel. Que horrible es auqne sea pensar que el mundo va a seguir girando, que todos siguen como si nada y que ese puto clon va a estar donde yo debería, y que quizá nadie se de cuenta de que no soy yo… o mas bien, si soy… pero no…
¡Ya no lo se! Ni siquiera puedo preguntarle a esa empresa que hizo esa mierda si sigue estando ahí… Ni siquiera tengo el derecho de saber que es, o que fue de mí… ni siquiera tengo el derecho de saber si soy yo la mierda que le estoy quitando el lugar a alguien.
Posted 3 years ago & Filed under Clon, Después de la muerte, Relatos,